Eclesiastés 11:1

Hecha tu pan sobre las aguas

Es un hecho que la vida es incierta, pueden decir algunos, pero eso no significa que debamos vivirla de forma irresponsable y pasiva. Aún en lo más incierto, debemos ver una oportunidad de hacer aquello que la vida nos presenta. Plenas garantías, nunca tendremos de nada, pero la ocasión cuando acontece siempre hay que aprovecharla.

Echar el pan sobre las aguas, es la forma figurada de decir, siembra la semilla que produce el pan y que brota, crece y lleva fruto gracias al agua. El apóstol Pablo dice: «El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero»; 2 Timoteo 2:6. El que siembra, ve en el principio, el resultado del final.

La expresión, «después de muchos días lo hallarás», habla de que obtendremos el resultado de lo que hacemos, aunque no sea a corto plazo. No esperemos a que lleguen las condiciones perfectas que nunca existirán, porque de ser así jamás haremos nada. Echa el pan sobre las aguas siempre que tengas la oportunidad.

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