Salmos 121:1-2

Salmos 121:1-2

Mi socorro viene de Jehová…

Los peligros que nos acechan por momentos, nos suelen ser desconocidos. En muchas ocasiones, el peligro lo tenemos frente a nosotros sin saberlo, porque el peligro se presenta de distintas formas, y no siempre somos capaces de reconocerlo.

Pero hay algo que si sabemos, y es que nuestro socorro viene de Dios. No existe peligro alguno que pueda resistir la acción de Dios en defensa de quien está en peligro. Dios a decidido que ningún peligro se interpondrá entre él y aquél que pone su mirada en Dios.

No confíes nunca en un poder menor que el de Dios para obtener socorro.

MÁS VERSÍCULOS