Salmos 62:11

Salmos 62:11

De Dios es el poder

La gran diferencia, entre el hombre y Dios, erradica en una cualidad que Dios afirma que es suya, el «poder«. La cualidad que por el contrario caracteriza al hombre es la vanidad; 62:9. Ningún hombre puede afirmar que algo es suyo, pues como dice el apóstol Pablo, «¿qué tienes que no hayas recibido?«; 1 Corintios 4:7

El escritor sagrado no sólo declara que el poder es de Dios, sino que ha oído tal afirmación dos veces. Esto significa, que tanto la fuerza, como la autoridad, están presentes en la manifestación del poder en Dios. Fuerza que no hay quién la resista, y autoridad a la que todos se sujetan; Lucas 4:36.

¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?, dijeron los discípulos; Marcos 4:41. Sólo puede ser aquel de quién es la fuerza y la autoridad sobre todo lo creado.

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