La idea principal en este capítulo es muy similar a la del capítulo anterior. Así como en el capítulo 6 los cristianos, por medio de la unión con Cristo, “mueren al pecado” y se convierten en “esclavos de Dios” obteniendo como beneficio la santidad, en el capítulo 7, por medio del cuerpo de Cristo, han muerto a la ley y se unen con Cristo para poder llevar fruto para Dios. Pablo sugiere que la ley mosaica, como el pecado, es en cierta forma un “poder” del viejo régimen de la historia de la salvación, del cual los cristianos deben ser liberados para que puedan disfrutar la vida en el nuevo régimen de justicia y vida inaugurado por Jesucristo. El Apóstol ha sugerido ya esta idea en 6:14,15. Estos versículos le presentan la ocasión inmediata para tratar el tema del capítulo 7.
El primer párrafo presenta el énfasis central del capítulo; Romanos 7:1-6. Pero la perspectiva negativa de Pablo sobre la ley mosaica en esos versículos lo lleva a agregar una importante digresión, en la cual afirma el origen divino y la bondad de la ley, y discurre sobre la forma en que la ley ha llegado a tener un efecto tan negativo sobre la historia de la salvación.
Esto es un extracto del estudio publicado. Si lo desea obtener completo, le facilitamos la descarga.
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