4
Oct

Jeremías 6:16

Jeremías 6:16

Preguntad por las sendas antiguas

Preguntar, del hebreo shaál שָׁאַל es un término que denota inquirir, averiguar, consultar, y se usa para pedir la dirección o consejo de Dios. En este caso, el pueblo de Judá necesitaba conocimiento acerca del camino original de Dios, o como lo definió Dios mismo, el buen camino.

Dios se refiere a su camino, como bueno, es decir recto, que conduce a la obediencia, la justicia y la verdad. Este fue el camino que los antiguos conocieron, y al que necesitamos y debemos regresar, cuando por él hemos dejado de andar, o cuando sencillamente por falta de conocimiento nunca por él hemos podido andar.

Las “sendas antiguas” no son como algunos las denominan, tradiciones humanas, sino los caminos revelados por Dios desde tiempos antiguos. Estos son los caminos de fidelidad y obediencia a Dios, en los que por más torpe que sea el que los transite, no se extraviará. Fue Dios el que hizo calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; Isaías 35:8.

3
Oct

Nehemías 4:14

Nehemías 4:14

Acordaos del Señor…

Llevar a cabo una gran tarea es agotador. Siempre hay presiones que contribuyen al desánimo: la tarea parece imposible, que nunca podrá terminarse, o que hay muchas cosas en su contra. La única cura para la fatiga y el desaliento es concentrarnos en el propósito de Dios al que Dios nos a llamado.

Nehemías recordó a los obreros su llamado, su meta y la protección de Dios. Acordaos del Señor fueron sus palabras a estos obreros, a quienes sus adversarios habían desalentado. Cuando te sientas cansado o desalentado, por cualquier tarea, recuerda el propósito de Dios para tu vida y que quién te llamó fue el Señor.

El fin o propósito de cada tarea a la que nos a llamado Dios, no es solo realizar la obra, sino que esta sea terminada por más difícil que esta sea para gloria de Dios. El ánimo para trabajar sin descanso reside en saber que en el trabajo no estamos solos, sino que en el mismo está el Señor, grande y temible. Para que tu ánimo no desmaye, acuérdate del Señor.

27
Sep

Salmos 18:28

Salmos 18:28

Dios alumbrará mis tinieblas

Algo con lo que convivimos de forma habitual es la oscuridad, del hebreo kjoshék חשֶׁךְ, que de manera literal se traduce como tinieblas, y de forma figurada representa la confusión, ignorancia, maldad o desesperanza. Hay quienes le tienen pavor a la oscuridad y no son capaces de soportarla y mucho menos combatirla, olvidando de Dios su palabra.

Dios interviene activamente en momentos oscuros, dando claridad y salvación, cuando en él confiamos y nos apoyamos. Que todos estamos rodeados de maldad, es un hecho. Esta se está multiplicando, lo cual es algo propio de esta dispensación actual, pero lo es también la gracia de Dios, que en nosotros está sobreabundando.

En momentos de confusión, desesperanza y maldad, es cuando Dios enciende nuestra lámpara para darnos dirección, alumbrando nuestras tinieblas y brindándonos esperanza. Se puede y se debe combatir la oscuridad bajo la premisa de que Dios es luz y tiene poder para alumbrar nuestras tinieblas.

14
Sep

Mateo 25:6

Mateo 25:6

Viene el esposo…

La necesidad de vigilancia y preparación es algo que Jesús ilustró de manera excepcional a través de esta parábola, en la que la figura del esposo ocupa el lugar principal. El esposo representa claramente a Jesús, a quién la iglesia espera, representada por las vírgenes prudentes, en griego frónimos φρόνιμος que denota a alguien sensato, precavido.

Solo aquel que es prudente está preparado para tan esperada reunión. El encuentro con el esposo a medianoche ilustra un momento inesperado y de oscuridad, subrayando la sorpresa con la que vendrá el Señor Jesús. El énfasis del relato está en estar listo cuando Jesús regrese.

La espera se ha alargado en el tiempo, y a producido cansancio y sueño espiritual, pero el momento tan esperado de escuchar la voz de un heraldo celestial proclamando: !Aquí viene el esposo; salid a recibirle¡, se está acercando. El tiempo para «buscar aceite» es escaso. Despiértate, tú que duermes para que no te sorprenda el Señor.

13
Sep

Job 36:5

Job 36:5

Dios es grande, pero no desestima…

A pesar de su grandeza, Dios es accesible y justo. La palabra hebrea para “grande” es kabir (כַּבִּיר), que denota grandeza en poder, autoridad o majestad. Jamás actúa con desprecio hacia el ser humano. Esto desde luego contrasta con la idea común y general de que el poder absoluto necesariamente conduce a la indiferencia.

El verbo “desestimar” en hebreo es ma’as (מָאַס), que significa despreciar, rechazar o descartar. Aunque Dios es supremo, él no desprecia a nadie, lo cual es una declaración inefable sobre la compasión y justicia divina. Dios se relaciona con todos y cada uno de los hombres, incluyendo aún los más humildes.

El sufrimiento no siempre representa castigo, cuando proviene de Dios, pues en ocasiones tiene un propósito pedagógico o purificador dentro de su sabiduría. Dios no te desprecia, tu sufrimiento no es ignorado, tiene un lugar dentro de su sabio plan. Él es sabio y grande, lo que asegura que nada escapa de su total control.

31
Ago

Job 42:4

Job 42:4

…tú me enseñarás

A menudo, solemos hablar como Job, lo que no entendemos, de lo que no sabemos nada, o casi nada, como si realmente supiéramos algo. Realmente mucho de lo que hablamos es producto de lo que oímos, como también expresara Job: «De oídas te había oído…»;Job 42:5. Reconocer como Job que estamos faltos de comprensión es un acierto; Job 42:3.

Con cuanta frecuencia nos ha ocurrido como a Job, que no comprendemos lo que nos está aconteciendo, pero aún así, nos prestamos a dar respuestas a nuestras interrogantes, como si en nosotros hubiera conocimiento, y hasta afirmamos estar en lo cierto, pero esto no es otra cosa que oscurecer el consejo.

Dios es el que tiene la respuesta a todas las interrogantes existentes, y por más que nos empeñemos jamás nosotros las tendremos. Adoptar ante Dios una postura de humildad y disposición de aprendizaje nos dará el tan necesario y deseado conocimiento. En esta disposición tú preguntarás y el te enseñará.