24
Ago

Juan 3:16

Juan 3:16

Amó Dios al mundo…

La intensidad del amor de Dios al mundo queda manifestada mediante las palabras: «de tal manera«. Juan inspirado por el Espíritu Santo subraya que Dios amó al mundo de forma tan grande, inigualable, incomparable y sublime, que no escatimó entregar por el mundo a su hijo unigénito por ese amor.

Lo más extraordinario de este acto de amor, es que fue manifestado a un mundo que no era merecedor del mismo, puesto que era enemigo (gr. ejdsrós adversario, enemigo) de Dios; Romanos 5:10. Pero es así como queda más que demostrado que su amor hacia el mundo fue a pesar del odio y la hostilidad de este hacia él.

Dios conocedor de una humanidad malvada y condenada, decidió salvarla, a pesar de que para hacerlo tuviera que entregar lo más preciado que podía entregar, a su santo hijo Jesús, quién «…se despojó a si mismo…, …se humilló a si mismo, haciéndose obediente hasta la muerte…»; Filipenses 2:7,8 y todo por amor.

23
Ago

Salmos 147:3

Salmos 147:3

El sana a los quebrantados…

La sanidad es algo que generalmente todos relacionamos con el cuerpo, aunque los hombres fuimos creados por Dios con dos substancias, material (cuerpo) e inmaterial (alma y espíritu); algo que frecuentemente pasamos por alto. La sanidad también es emocianal, interior, la que necesita el corazón (alma), que es centro de la voluntad del hombre y donde se asientan las emociones y los sentimientos.

Dios no es indiferente al sufrimiento humano. Él interviene en la vida de quienes están rotos emocionalmente (espiritualmente), sanando y restaurando el corazón (alma), que nadie más puede sanar. El corazón quebrantado necesita a Dios para ser sanado y restaurado.

Fue Jesús, quien dijo que vino a «sanar a los quebrantados de corazón«; Lucas 4:18, porque conoce las dolencias bajo las cuales gime la humanidad. La afirmación que hace el salmista es un eco de las palabras de Jesús, quién sigue sanando a todos los que tienen el corazón quebrantado.

14
Ago

Proverbios 5:19

Proverbios 5:19

Sus caricias te satisfagan…

En la poesía semítica, animales como la cierva, la gacela o la corza simbolizan belleza, elegancia y ternura. Del mismo modo la esposa es presentada aquí como afectuosa, digna de cuidado, y una presencia constante de admiración y ternura dentro del hogar matrimonial por el esposo.

En este proverbio se transmite que el esposo debe encontrar plena satisfacción (ravá רָוָה) y consuelo en el afecto (dad דַּד caricias) de su esposa, sin recurrir a fuentes externas de placer, porque no lo necesita, ya que ella es ”su cisterna, y los raudales de su pozo”; Proverbios 5:15.

El amor de la esposa se expresa con una pasión tan intensa y continua que puede sentirse embriagador (shagá שָׁגָה extasiante), y en el que el esposo puede recrearse en todo tiempo, aún después de la juventud. Dios es quién promueve la fidelidad y el deleite en la relación conyugal.

12
Ago

Jeremías 31:16

Jeremías 31:16

Reprime del llanto tu voz

Dios responde al lamento de Raquel, la cual de manera figurada representa a Israel. Aunque el dolor es legítimo, aquí el Señor invita al consuelo: el llanto puede cesar, porque viene algo mejor. No es una negación del dolor, sino una promesa de esperanza futura.

El “trabajo” mencionado puede entenderse como el sufrimiento, la fidelidad, y el esfuerzo del pueblo durante el exilio. Dios promete que su sufrimiento no ha sido en vano. La palabra “salario” sugiere recompensa, restauración y justicia divina.

A las lágrimas de la pérdida les sigue el anuncio de la recompensa y el retorno. Es un llamado a mirar más allá del dolor presente hacia un futuro de redención preparado por Dios.

8
Ago

1 Pedro 4:8

1 Pedro 4:8

El amor cubrirá multitud de pecados

No hay nada más grande y poderoso en el mundo que el “amor”. Tales adjetivos para calificar el amor tienen su origen en quién es esencialmente amor, Dios. En Dios es uno de sus atributos, que lo convierten en inigualable e invencible, además de fuente de salvación y perdón.

Algo que tiene de particular el amor es que no hace públicas las faltas y los fallos de los demás, sea muchos o no; “el amor cubrirá multitud de pecados”; algo que no hace el odio, el cual despierta rencillas, como escribiera el sabio rey Salomón; Proverbios 10:12.

Donde prevalece el amor, los otros deberes se cumplen. Y aunque hubiere multitud de pecados, el amor los cubrirá, como con un manto extendido sobre ellos. El motivo de “cubrir” no es ocultar la ofensa, o negar su realidad, sino perdonarla y así detener la riña para evitar nuevos pecados.

8
Ago

2 Crónicas 20:12

2 Crónicas 20:12

No sabemos qué hacer…

Josafat fue el primer rey reformador de Judá que logró verdaderos resultados. “Hizo su ambición vivir en las líneas del Eterno Dios”, y generó un verdadero avivamiento al honrar su Palabra.

Aun así, el rey y su pueblo enfrentaron un dilema común: ante una situación difícil, “no sabemos qué hacer”. Pero Josafat encontró la respuesta al alcance de quienes sirven a Dios: “a ti volvemos nuestros ojos”.

Ante esta actitud, Dios no tardó en responder. Usó a un levita presente para decirle al rey qué hacer: “no temáis ni os amedrentéisno es vuestra la guerra, sino de Dios”.