Jeremías 31:16

Reprime del llanto tu voz

Dios responde al lamento de Raquel, la cual de manera figurada representa a Israel. Aunque el dolor es legítimo, aquí el Señor invita al consuelo: el llanto puede cesar, porque viene algo mejor. No es una negación del dolor, sino una promesa de esperanza futura.

El “trabajo” mencionado puede entenderse como el sufrimiento, la fidelidad, y el esfuerzo del pueblo durante el exilio. Dios promete que su sufrimiento no ha sido en vano. La palabra “salario” sugiere recompensa, restauración y justicia divina.

A las lágrimas de la pérdida les sigue el anuncio de la recompensa y el retorno. Es un llamado a mirar más allá del dolor presente hacia un futuro de redención preparado por Dios.