Romanos 11

Pablo demuestra nuevamente su preocupación porque esta enseñanza pudiera ser malentendida, planteando la pregunta: ¿Acaso rechazó Dios a su pueblo?; Romanos 11:1. Bien podría inferirse que Dios ha rechazado a Israel como “su pueblo”, del argumento de Pablo de que pertenecer al pueblo de Dios depende enteramente del “llamado” soberano de Dios y no de ser descendientes físicos de Abraham; Romanos 9:6–29, y de su acusación de que Israel no se ha sujetado a la justicia de Dios; Romanos 10:3.

Pero, como aclara ahora Pablo, esta no es la conclusión a que él quiere que arribemos. Dios no rechazó a su pueblo, al cual conoció de antemano; Romanos 11:2a. Pablo no sólo afirma la elección para salvación del remanente, sino que también afirma una continua “elección” de Israel en su conjunto; Romanos 11:28,29. Esta afirmación, por lo tanto, se destaca como título de todo el capítulo, mientras Pablo describe cómo la elección que Dios hizo de Israel funciona en el presente por medio de la salvación del remanente; Romanos 11:3–10, y en el futuro por medio de la salvación de “todo Israel”; Romanos 11:11–27.

Esto es un extracto del estudio publicado. Si lo desea obtener completo, le facilitamos la descarga.

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