13
Jun

Jeremías 31:3

Jeremías 31:3

Con amor eterno te he amado

Cuando Dios expresa su amor hacia los hombres no lo hace de manera momentánea, lo hace con el único amor que puede expresar, que es uno interminable (eterno). No hay otro amor con que Dios pueda amar.

El amor de Dios, no es uno que se diluye, se termina o detiene, por nuestras maldades y rebeliones. Es uno que tiene la facultad de superar y vencer todo lo que pretende que este no nos alcance, por poderoso que sea. Uno manifestado de la forma más sublime que jamás se haya conocido, ni se conocerá nunca, esto es, dando lo mayor que se puede dar, la vida. Por eso nada ni nadie nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, quién dio su vida.

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13
Jun

Miqueas 7:19

Miqueas 7:19

Echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados

Una de las cosas que nos brinda esperanza a todos los pecadores de no ser consumidos, es la gran misericordia de Dios; Lamentaciones 3:22. Esa misericordia que cada mañana es renovada, es la que alienta y fortalece el alma, que por los pecados se abate.

Para que no tengamos ninguna duda de que su misericordia nos alcanzará siempre, Dios sepultará (echará) todos nuestros pecados, que son los que se interponen entre él y nosotros, y nunca más estarán a la vista (profundo del mar), dejando de ser una amenaza permanente para todos los que buscamos los beneficios de su misericordia.

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13
Jun

Isaías 43:19

Isaías 43:19

Abriré camino en el desierto

Cuando Dios hace alguna maravilla, esta suele ser repetida en otras ocasiones con la finalidad de atestiguar la inmutabilidad que forma parte de su naturaleza. Mediante la expresión «otra vez» Dios está afirmando que así como hizo en el pasado, volverá a repetirlo cuantas veces sea necesario.

Pero lo que Dios hizo en el pasado, es sólo un ejemplo de lo que Dios es capaz de hacer, y no debe ser recordado como algo de otra época, que no volverá a suceder más. Siempre que nuestra situación lo demande Dios abrirá camino en nuestro particular desierto, porque su inmutabilidad nos persuade que así será.

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13
Jun

Ezequiel 34:26

Ezequiel 34:26

Haré descender la lluvia

La lluvia es un  fenómeno que no es del agrado de muchos, aunque en realidad es mayor el beneficio que el perjuicio que produce. Por el gran beneficio que produce, es que Dios usa la lluvia como figura, queriendo representar por medio de ella la abundancia y productividad que procede de Él.

De Dios desciende todo lo que es bueno y de provecho para la vida de los hombres. El da semilla al que siembra, y pan al que come, provee y multiplica la sementera, y aumenta los frutos de nuestra justicia. Escrito está: «…vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra«; Oseas 6:3. Su bendición está dispuesta, recíbela.

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12
Jun

Salmos 121:5

Salmos 121:5

Jehová es tu guardador

En un mundo en el que abunda la violencia, la hostilidad, el desamor, el desinterés y mucho más, nos preocupa nuestra seguridad. Aunque efectivamente este mundo es inseguro, no es menos cierto que aquellos que nos apoyamos en Dios contamos de manera segura con su cuidado y protección (guardador).

Aquellos que ponemos nuestra confianza en Dios conviene que recordemos lo que él esta comprometido a hacer por nosotros como nuestro guardador. Acompañándonos en todo  momento, interponiéndose entre nosotros y toda especie de mal, conservándonos la vida, y todo esto sin descanso.

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12
Jun

Salmos 32:8

Salmos 32:8

Te enseñaré el camino

Hay dos cosas respecto al camino en que debemos andar a saber, una es que de manera natural cada cual escoge su camino; Isaías 53:6, y la otra es que a nuestro parecer el camino que escogemos es siempre derecho; Proverbios 21:2. Ni lo uno, ni lo otro, es acertado.

Dios es el que conoce el camino recto, así como el que tiene la potestad para establecer ese camino. Nuestra mejor elección es dejar que Dios nos enseñe el camino que ha establecido como recto. Tanto es así, «…que el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará«; Isaías 35:8. Dios está dispuesto y decidido a enseñarnos, aceptemos su sabio consejo.

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