12
Jun

Proverbios 8:17

Probervios 8:17

Cuando buscamos algo, nuestro mayor deseo es encontrarlo, aunque no siempre conseguimos hacerlo, pues en muchos casos no tenemos ninguna garantía de encontrar lo que buscamos. Eso no nos ocurre en la búsqueda de Dios, porque en ella hay garantía de encontrarlo, al contar con la afirmación de Dios que dice: «Me hallan los que temprano me buscan«.

El contar con la garantía de encontrarlo es un incentivo para que lo busquemos con diligencia (temprano), porque en esta búsqueda no hay frustración de ningún tipo, tan sólo una enorme alegría y satisfacción producida por hallarlo. Nada produce mayor deleite y regocijo que encontrar a Dios.

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12
Jun

Proverbios 20:22

Proverbios 20:22

Una de las cosas que más nos cuesta por nuestra humana debilidad es esperar, y más cuando se trata de una cuestión en la que lo que necesitamos es una resolución del mal que nos están causando.

Cuando estamos bajo una carga, opresión o peligro, sólo Dios nos puede librar de esa situación, porque tiene el poder para hacerlo y también sabe como hacerlo. Esperar a que Dios traiga sobre nosotros liberación será siempre la mejor decisión que tomemos.

No dudes que si esperas a que Dios defienda tu causa, esta será atendida y resuelta.

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12
Jun

Jeremías 30:17

Jeremías 30:17

Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová;…

Hay heridas que parecen incurables, por la magnitud, por quienes las producen, por la profundidad, por el tipo de herida, porque las heridas no son sólo físicas, también lo son emocionales. Las heridas son algo con lo que convivimos y que no podemos evitar, ¿quién no es herido/a, o lo ha sido alguna vez?

Si alguien sabe de heridas, ese es Jesús, el Hijo de Dios, quien fue herido por nuestras rebeliones; Isaías 53:5. Nadie entonces mejor que él para entender nuestro dolor, y sanar nuestras heridas, pues es él el que te dice: sanaré tus heridas.

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12
Jun

Salmos 34:4

Salmos 34:4

Busqué a Jehová, y él me oyó

A menudo nos encontramos con la necesidad de acudir a alguien para consultarle sobre alguna cuestión que requiere una orientación o consejo.

Nadie mejor que Dios para consultarle sobre lo que concierne a nuestras vidas. La oración es el medio por excelencia para consultar a Dios, y conocer que nos conviene, o descubrir cual es la voluntad de Dios en aquello que consultamos.

Quizá nadie quiera escuchar lo que tienes que decir, Dios si. No dudes en consultarle a Dios, porque él te oye.

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12
Jun

Salmos 73:25

Salmos 73:25

¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

Hay momentos determinados en la vida en los que creemos que necesitamos lo que otros tienen para sentirnos realizados o satisfechos, como si el poseer bienes temporales de este mundo lo fuera todo para la completa felicidad. Pero, si Dios es todo lo que tienes, entonces tienes todo lo que necesitas.

Nada en la tierra puede proporcionarnos mayor felicidad que la que nos proporciona Dios. Tener a Dios en nuestros corazones es suficiente, porque de su plenitud tomamos cada día.

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12
Jun

Salmos 121:1-2

Salmos 121:1-2

Mi socorro viene de Jehová…

Los peligros que nos acechan por momentos, nos suelen ser desconocidos. En muchas ocasiones, el peligro lo tenemos frente a nosotros sin saberlo, porque el peligro se presenta de distintas formas, y no siempre somos capaces de reconocerlo.

Pero hay algo que si sabemos, y es que nuestro socorro viene de Dios. No existe peligro alguno que pueda resistir la acción de Dios en defensa de quien está en peligro. Dios a decidido que ningún peligro se interpondrá entre él y aquél que pone su mirada en Dios.

No confíes nunca en un poder menor que el de Dios para obtener socorro.

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