14
Jun

Juan 6:37

Juan 6:37

Al que a mí viene, no le hecho fuera

Al que a mí viene es la forma de Jesús decir, quienquiera. Esto se corresponde con la imparcialidad de Jesús, en relación a la forma de tratar a todos los hombres. Nadie puede manifestar por tanto, que no ha gozado de la oportunidad de tener una relación personal con Jesús. «Al que a mí viene», no excluye a nadie.

La enfática declaración negativa «no lo hecho fuera» debe entenderse como una seguridad de que Jesús no desechará al que llega a él. Leemos en reiteradas ocasiones y de diferentes tipos de persona (un centurión, un  hombre, una mujer, un leproso) la frase «vino a él», y en ninguna de ellas (ocasiones) Jesús desechó al que vino a él.

La voluntad del Padre es que no se pierda nada de lo que llegue a Jesús, sin importar su identidad, raza o color. Somos todos igual de importantes para Dios. Sólo hay que llegar ante Jesús.

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14
Jun

Proverbios 13:12

Proverbios 13:12

Árbol de vida es el deseo cumplido

Hasta cuatro veces aparece la expresión árbol de vida en los proverbios en forma de metáfora. En cada caso, estableciendo una semejanza diferente. En este caso estableciendo una semejanza con el deseo cumplido.

El árbol de vida aquí, representa la esperanza que albergamos de una vida futura en la que disfrutaremos plenamente del reino de Dios. Este será un tiempo de perpetua (eterna) bendición y salud. ¿No es el disfrute de la vida eterna, el mayor de los deseos de todos los que esperamos el reino?

Hay deseos que nunca se cumplen, siendo pospuestos una y otra vez, lo cual es sumamente desalentador. Pero el deseo cumplido produce una enorme satisfacción, cómo lo hacía y lo hará el árbol de vida, en todos los que seamos partícipes de él.

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14
Jun

Gálatas 6:9

Gálatas 6:9

A su tiempo segaremos

Con esta afirmación el apóstol está expresando que la recompensa aunque no sea inmediata, si es segura. El apóstol Pablo está vinculando la recompensa, a la ley de la siembra y la cosecha que dice: «todo lo que el hombre sembrare, eso también segará»; Gálatas 6:7.

Aunque es cierto que la recompensa es segura, también lo es, que llega en el tiempo determinado (señalado) por Dios. No se cosecha un campo al día siguiente de sembrarlo, porque la semilla está inmersa en un proceso productivo hasta que da fruto.

Es imprescindible por tanto no desmayar, como una determinación. Santiago dice: «Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra»; Santiago 5:7. Solo es necesario esperar a que Dios extienda su mano para disfrutar de la recompensa.

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14
Jun

1 Samuel 2:30

1 Samuel 2:30

Honraré a los que me honran

A menudo nos encontramos con casos, en los que se honra, a quien no merece honra, y se desprecia a quien no se tiene que despreciar. Entre los hombres esto es normal, pero ¿actúa Dios del mismo modo?

Dios no es hombre, y por lo tanto su proceder no es como el del hombre. La honra es una dignidad que posee o se le otorga al que lo merece. En el caso de los hijos de Elí, Dios no los honró como hizo su padre, porque no lo merecían.

Aquel acto grotesco de Elí, de honrar a sus hijos y despreciar a Dios, sirvió para que Dios se pronunciara al respecto. Dijo Dios: «Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco»

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14
Jun

Números 23:23

Números 23:23

Contra Jacob no hay agüero

Que algunas personas practican artes prohibidas (ocultas) es un hecho, como lo demuestran las Sagradas Escrituras. En el caso de Balaam era la práctica del agüero (encantamiento) y la adivinación.

Pero también es un hecho, que tales artes son inútiles contra el pueblo de Dios. La protección que el Señor prodiga a su pueblo desarma a los poderes ocultos que contra él se invocan. Lo que ningún arte puede cambiar, es lo que Dios por su palabra ha dicho con relación a su pueblo.

Dios dio bendición, y no podré revocarla, dijo Balaam. El propósito de Dios es y seguirá siendo bendecir a su pueblo, aunque tenga en ocasiones que cambiar la manera de hacerlo. Dios es fiable e inmutable. Él no cambia; por ello, su Palabra siempre se cumple. Podemos afirmar entonces, que no hay maldición contra su pueblo.

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14
Jun

Proverbios 28:1

Probervios 28:1

El justo está confiado como un león

Este es un proverbio antitético, en el que se contrasta al impío con el justo. En él se resalta como actúa la conciencia, tanto en el impío como en el justo. La mala conciencia del impío lo hace vivir en temor, imaginando acusadores en todas partes. Por eso huye sin que nadie lo persiga.

La limpia conciencia del justo, le infunde una tranquilidad tal, que puede con valor y seguridad enfrentar cualquier situación. ¿Acaso no esto lo que hace un león?, no hay nada que lo inquiete.

Desde luego la conciencia juega un papel importante en el hombre, que no debemos subestimar. Ella le fue dada al hombre por Dios, como instrumento disuasor frente a todo lo que moralmente no es bueno. Dice el apóstol Juan, «si nuestro corazón (conciencia) no nos reprende, confianza tenemos en Dios«; 1 Juan 3:20. Tener limpia conciencia es el modo de estar confiado.

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