21
Ene

Isaías 41:13

Isaías 41:13

No temas, yo te ayudo

La adversidad y los adversarios son algo con lo que tenemos que enfrentarnos con frecuencia. Por una u otra razón los adversarios surgen y aunque nos gustaría que esto no sucediera, la verdad es que sucede. Esto en la mayor parte de las ocasiones genera en nosotros temor.

El término temor traducido aquí del hebreo יָרֵא Yaré, connota una reacción sicológica a algo o a alguien. En el contexto de esta sagrada Escritura el temor del pueblo de Dios provenía del enojo o celos de sus adversarios hacia ellos. Tener que enfrentarse a ellos era la causa del temor del pueblo.

Es bajo este estado sicológico que Dios le habla por medio del profeta Isaías al pueblo, con un claro objetivo, eliminar ese temor. Las palabras «yo te ayudo» son las que cumplen ese objetivo divino. No hay nada más eficiente para eliminar el temor, que las palabras de Dios. Recuerda que en la adversidad Dios siempre tendrá una palabra para eliminar tu temor.

Más versículos
14
Ene

2 Crónicas 7:14

2 Crónicas 7:14

Oiré desde los cielos

Solemos dar por sentado que Dios nos oye por el simple hecho de ser pueblo suyo, pero esto no siempre es así. Existen momentos en los que como pueblo de Dios nos distanciamos de él, fallamos, y quedamos así «condicionados» mediante la conjunción «si» según el texto sagrado, para ser oídos por Dios.

La condición para ser oídos está establecida por Dios, quién dice: «si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos…». Como se puede observar, Dios pide cuatro requisitos para que su pueblo vuelva a ser oído, cuando este se ha distanciado y fallado.

Es bajo el cumplimiento de estos cuatro requisitos que Dios promete oír a su pueblo, y lo expresa diciendo «entonces yo oiré desde los cielos«. Por consiguiente, es indispensable seguir estos pasos expresados en cada requisito, si queremos que Dios vuelva a oírnos, perdonarnos y sanarnos.

Más versículos
11
Sep

Isaías 49:4

Isaías 49:4

MI causa está delante de Jehová y mi  recompensa con mi Dios

¿Quién no ha tenido la sensación alguna vez de estar trabajando en vano y sin provecho? Cuando trabajamos en algo, esperamos que ese trabajo sea fructífero, de beneficio y utilidad, pero en ocasiones no vemos fruto ni beneficio alguno de nuestro trabajo, y esto nos hace pensar que todo ha sido en vano.

Esto es lo que proféticamente dice Isaías que sentirían algunos acerca de la misión de Jesús, porque para muchos su misión fue un fracaso a causa del sufrimiento y el rechazo que padeció. Juan en su evangelio escribió «a lo suyo vino, y los suyos no le recibieron«; Juan 1:11, confirmando las palabras de Isaías.

Pero Isaías profetizó además, que aunque al parecer de muchos la misión de Jesús fuera un fracaso, quién evaluaría si eso es así o no es Dios. Quién juzga el trabajo y servicio que realizamos, es Dios, el que además nos recompensa, porque Dios no es injusto para olvidar nuestra obra y trabajo. La misión de Jesús no sería, ni fue un fracaso, pues dice Isaías: «Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho«; Isaías 53:11.

Más versículos
9
Ago

Isaías 49:23

Isaías 49:23

No se avergonzarán los que esperan en mi

Nunca debe dudarse de que Dios cumplirá sus promesas. El aun hará lo imposible para hacerlas realidad. Es habitual sentirse avergonzado por aquellos que dicen y no cumplen lo que dicen, porque semejante conducta desilusiona y desconcierta. Esto es propio de nuestra humanidad, por eso dijo el profeta Jeremías: «Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.»; Jeremías 17:5.

Dios puede afirmar que no se avergonzarán los que esperan en él. La razón por la que Dios puede hacer semejante afirmación erradica en la inmutabilidad de Dios, por medio de la cual es imposible que Dios mienta. Se puede aguardar a Dios sin temor a la desilusión, porque todo lo que Dios promete lo cumple, es veraz.

Para ilustrar esta inmutabilidad el apóstol Santiago recurre al contraste entre Dios y las lumbreras. Estas arrojan luz y sombra, según la hora del día, es decir sufren una permanente variación, el factor tiempo ejerce influencia directa en ellas. No así Dios quién es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Espera en Dios, porque no te va a avergonzar.

Más versículos
25
Jul

Salmos 138:8

Salmos 138:8

Jehová cumplirá su propósito en mí

El testimonio que las Escrituras dan acerca de todo lo que Dios hace, es que no deja nada incompleto, que acaba todo lo que que comienza; «Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo…»; Génesis 2:2. Este era el testimonio que tenía también David, quién solicita a Dios que no desampare la obra de sus manos, que es él mismo.

David hace referencia en este salmo a la obra de Dios en su vida, especialmente a la relacionada con el pacto que Dios hizo con él, y proclamado por el profeta Samuel; «Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente«; 2 Samuel 7:16.

Persuadido de que Dios cumpliría lo que le había prometido, David proclama que ninguna angustia, ni los enemigos gratuitos, podrían jamás vencerlo o impedir la realización del propósito de Dios en su vida. Confía que así como cumplió su promesa en David, Dios puede cumplir su propósito en ti.

Más versículos
4
Jun

Éxodo 14:14

Éxodo 14:14

Jehová peleará

¿Quién no se ha sentido alguna vez atrapado por alguna situación, que le ha generado un temor incontrolable? Es habitual enfrentar situaciones en las que no vemos la posibilidad de una salida, como en su día le ocurriera a la nación de Israel, atrapada entre Migdol y el mar, y bajo la amenaza de Faraón y su ejercito.

Estaban atrapados y tenían que escoger una entre tres opciones: rendirse, combatir o confiar en Dios. Rendirse significaba volver a la esclavitud, combatir era algo para lo que no estaban preparados, tan sólo les quedaba confiar en Dios, pero esto último era algo que les faltaba.

Es en tales circunstancias que Dios se revela como varón de guerra; Éxodo 15:3, como cantara María hermana de Moisés. Cuando lo imposible está frente a nosotros es que Dios pelea por nosotros, para brindarnos la paz y seguridad que en nuestro temor necesitamos.

Más versículos